domingo, 13 de junio de 2010

LA SALUD DEL ADULTO MAYOR







Tercera edad.
Necesidad de educación en el adulto mayor


1. Resumen
2. Introducción
3. La tercera edad. Algunas características de la etapa
4. Representaciones sociales de la vejez e imagen de sí en el adulto mayor
5. Educación en la vejez, necesaria
6. Conclusiones


"Eres más allá de tus anteojos,
tus cabellos blancos o tu piel sin brillo:
ERES ENTRE NOSOTROS"


Resumen


Actualmente debido al desarrollo de la ciencia y la técnica aumenta la esperanza de vida al nacer y con ello el envejecimiento poblacional. Las representaciones que socialmente se tienen de la vejez, así como los cambios físicos y psíquicos que se producen hacen que el adulto mayor se sienta muchas veces alejado de esa sociedad que un día dirigió y construyó, y que aparezcan sentimientos de inutilidad y vacío existencial. La educación en el adulto mayor resulta un proceso saludable y que contribuye a trabajar en base al auto desarrollo, las potencialidades, la autovaloración, el auto conocimiento, todo lo referente a la esfera cognoscitiva y afectiva, propiciando bienestar en el anciano y viéndose como una necesidad de primer orden en nuestros días.


Introducción


El mundo de hoy se desarrolla vertiginosamente, se presentan avances en la ciencia y la técnica, la medicina, la industria y esto es un aliciente para aquellos que desean vivir más, de hecho la esperanza de vida al nacer ha aumentado y por consiguiente cada día aumenta el envejecimiento poblacional.


Dada las dimensiones de este fenómeno el incremento de la ancianidad se ha calificado de epidemia moderna, término que muestra la representación que prima acerca de la tercera edad, la vejez no es sinónimo de plaga ni de enfermedad, el anciano constituye parte importante de la sociedad.


Podemos darnos cuenta que el fenómeno del envejecimiento resulta un campo interesante para la investigación. Qué experimentan las personas en esta etapa de la vida, cómo estimularlos, viendo el envejecimiento como un proceso inherente al hombre que ocurre a lo largo de la vida pero que requiere de atención debido a los cambios que se producen y a las representaciones que se tienen de la vejez.


Aflora, entonces, un término importante y es el de educación, las posibilidades que tiene el anciano en esta etapa de la vida contrarrestando cualquier posición desesperanzadora en cuanto a lo que vejez significa, a lo que dedicaremos el presente artículo.





La tercera edad. Algunas características de la etapa.


La vejez es un proceso de cambios determinados por factores fisiológicos, anatómicos, psicológicos y sociales.


La mayoría de las definiciones sobre la vejez enfatizan el aspecto biológico y plantean que es: " un proceso progresivo desfavorable de cambio a nivel fisiológico y anatómico, producto del paso del tiempo y que concluye invariablemente con la muerte"


Para el psicólogo esta definición resulta restringida, pues su interés va más allá de considerar la vejez como una serie de fenómenos conductuales limitantes, o una mayor probabilidad de muerte.


Tradicionalmente la edad cronológica ha constituido el parámetro que determina el inicio de la vejez y se refiere a la edad calendario o número de años que un individuoha vivido. Sin embargo, esto no constituye el mejor parámetro para determinar cuán productivo y capaz puede ser un sujeto tanto para sí mismo como con su familia y la sociedad.


En los ancianos se puede detectar diferencias individuales debido a características de la personalidad y acentuados por el cúmulo de experiencias de cada cual.


En la vejez se da una reducción de la capacidad funcional del individuo. Puede encontrarse declinación en funciones intelectuales tales como: análisis, síntesis, razonamiento aritmético, ingenio e imaginación, percepción y memoria visual inmediata.


Es importante hacer notar, que el anciano presenta menor deterioro de sus facultades intelectuales siempre y cuando se mantenga activo y productivo, cualquiera que sea la actividad laboral que realice.


En el anciano se incrementa el temor a lo desconocido, porque tener conciencia de las crecientes pérdidas físicas e intelectuales le produce un gran sentimiento de inseguridad. Estos son agravados por pautas culturales que los ubican en una posición desventajosa con respecto al adulto joven, determinando los roles que deben desempeñar.


Otras reacciones negativas que puede sufrir el anciano ante la angustia y frustración provocadas por las pérdidas son la depresión y regresión. La depresión no es necesariamente un síntoma de envejecimiento pero se relaciona con el ámbito social estrecho en que vive el anciano, el cual lo conduce al aislamiento. Esto no se debe necesariamente a que el anciano viva solo, sino a que se le dificulta entablar nuevas relaciones significativas y algunas veces se presenta una rigurosa resistencia a abordar nuevas amistades.


Si bien es cierto que todas las edades son portadoras de opiniones sociales, sin dudas la Tercera Edad constituye una etapa de la vida muy influenciada, más bien determinada por la opinión social, por la cultura donde se desenvuelve el anciano. Hasta hoy día la cultura, de una forma u otra, tiende mayoritariamente a estimular para la vejez el sentimiento de soledad, la segregación, limitaciones para la vida sexual y de pareja, y de la propia funcionalidad e integración social del anciano.


Se ha llegado a considerar además, que los elementos conformadores de identidad son tomados generalmente de los prejuicios negativos que la cultura como tendencia, ha reservado para la vejez. "Soy viejo porque ya me queda menos, soy inútil, incapaz, retirado, final."


Un resultado de depresión e inseguridad puede ser el intento del anciano por regresar a etapas anteriores de la vida. La persona dependiente e insegura en momentos de tensión tenderá a regresar a conductas infantiles y a no realizar esfuerzos constructivos para resolver los problemas.


El anciano experimenta una necesidad creciente de seguridad, en un momento de la vida en que los recursos físicos y psicológicos están en rápida decadencia. Existe un sentimiento de impotencia para satisfacer las necesidades, lo cual le provoca frustración, miedo e infelicidad.


Aún cuando el anciano evita establecer relaciones afectivas estrechas, intensifica sus vínculos con la familia cercana. Esta representa la fuente principal de ajuste socio-psicológico en el proceso de envejecimiento, debido a que es el medio que ofrece mayores posibilidades de apoyo y seguridad.


El anciano debe valorarse como un individuo que posee un cúmulo preciado de experiencia que puede trasmitir a los jóvenes en el interactuar diario. Debe dársele la oportunidad de seguir siendo parte del sistema productivo en actividades que le permitan sentirse útil.


La familia como red social primaria es esencial en cualquier etapa de la vida, es "el primer recurso y el ultimo refugio." La familia como grupo de intermediación entre el individuo y la sociedad, constituye un determinante importante para el presente análisis de la Tercera Edad.


Con relación a la vejez como última etapa, habría que incluir los principales eventos que los autores han descrito para la misma, a saber: la viudez, la abuelita, el papel de los cuidadores del anciano y del anciano como cuidador, la jubilación, y la muerte.


De los cambios mas universales, el anciano de hoy se queja de su falta de autoridad, en el núcleo familiar dado por la independencia que van tomando los hijos, la dependencia económica del anciano hacia ellos, la imposibilidad muchas veces de realizar todas las actividades hogareñas que antes realizaba, entre otros factores.


Uno de los cambios desde el índole social que ocurren en la vejez es la jubilación. Al hombre jubilado le es mas difícil reencontrarse en el hogar, y en muchas ocasiones aparecen vivencias de soledad y de perdida de lugar. La mujer jubilada continúa su rol doméstico que antes compartía con el laboral social y vivencia como un cambio transicional más natural, la pérdida de su status social y su estancia a tiempo completo en el hogar. La jubilación constituye entonces un evento vital a considerar por la familia.



Representaciones sociales de la vejez e imagen de sí en el adulto mayor.



La vida de cada persona se enmarca y condiciona por la circunstancia histórica social en que le ha tocado vivir. Nadie vive desligado de la sociedad sino que está adscrito a un grupo, organización.


El concepto de representación social se encuentra entre los más apropiados al analizar la subjetividad humana.


Según Moscovici (1986) las representaciones sociales no serían opiniones sobre, ni imágenes de, sino más bien teorías de la ciencia colectiva sui géneris, destinadas a interpretar y construir lo real. Lo que se recibe, se reelabora y evoluciona para convertirse en un conocimiento que se utiliza en la vida cotidiana.


Las representaciones sociales son las formas del sentido común. Ellas tienen características específicas: el carácter social de su génesis, el hecho de que es compartido ampliamente y distribuido dentro de una colectividad.


Si se realiza un análisis de diferentes investigaciones que tienen de base la representación social de la vejez como las de Crespi Martins (1997) sobre la representación social acerca de la naturaleza de la vida cotidiana en la vejez, o las de Illhard (1997) sobre el viejismo en tanto prejuicios hacia las personas ancianas, puede notarse que prima una representación generalmente negativa de la vejez, cuanto más ambivalente, pero primando lo pesimista.


Esta representación que la sociedad tiene de la vejez es prejuiciosa y tiene una connotación negativa.


Analicemos, el sujeto en su interacción con el medio es activo, sin embargo la influencia que este ejerce sobre él tiene una enorme connotación si se analiza la representación que socialmente se tiene de la vejez, no resulta imposible encontrar ancianos optimistas y que ven la vejez como una etapa importante en sus vidas, pero para nada podríamos asombrarnos de que pueda existir un predominio de una autovaloración pesimista en la tercera edad, debido a que al estructurarse una representación a nivel social del término vejez que contenga aspectos negativos, innegablemente van a existir un abundante número de contextos de interacción donde el anciano va a entrar en contacto con comportamientos, actitudes, valoraciones, juicios que llevan implícitos esas ideas, tanto en la familia, comunidad, hospitales, en fin a nivel social, sin negar como habíamos dicho anteriormente el carácter activo del sujeto en la interiorización de los fenómenos del medio social.


La imagen de sí mismo es un aspecto importante en relación con la salud y el bienestar humano, la imagen de sí mismo como personalidad y lo que se refiere a la autovaloración.


Fernando González Rey plantea: " Desde nuestro punto de vista la autovaloración es un subsistema de la personalidad que incluye un conjunto de necesidades y motivos, junto con diversas formas de manifestaciones conscientes, la forma esencial en que se manifiestan los elementos integrantes de la autovaloración es un concepto preciso y generalizado del sujeto sobre sí mismo que integra un conjunto de cualidades, capacidades, intereses que participan activamente en la gratificación de los motivos integrantes de la tendencia orientadora de la personalidad, o sea, que están comprometidos en la realización de las aspiraciones más significativas de la persona. En este sentido el contenido de la autovaloración está emocionalmente comprometido con las principales necesidades y motivos de la personalidad y constituye expresión de los mismos."


Los hechos vitales que afectan la autovaloración de la persona producen emociones negativas muy fuertes que se equiparan y sobrepasan en ocasiones a las vivencias negativas de carácter físico.


Si se tiene oportunidad de conversar con ancianos son recurrentes las expresiones que enaltecen el pasado y oscurecen el presente tales como: " Antes cuando yo era joven… ahora que ya no sirvo para nada" , mientras que el futuro parece olvidado. En estudios realizados a adultos mayores se ha analizado que en técnicas proyectivas como el Rotter se presentan frases como: " Mi preocupación principal mi salud, si no hay salud no hay nada", "Sufro mucho", " ¿Mi futuro?...Yo soy el presente, la tercera edad es lo de ahora…en el futuro mis hijos que vivan bien. Sabemos que no somos eternos”


La representación que socialmente se tiene de la vejez influye en la actitud que se asume ante el anciano.


Las actitudes de personas hacia ellos, que pueden ir desde fomentar su dependencia hasta no hacerle mucho caso porque "está hablando demasiado sobre sus fantasías y experiencias de la infancia o juventud" debido a esa adquisición que aparece en la vejez de legar al otro, de auto trascender, influye en la imagen que el anciano construye de sí mismo, el cual al mirarse frente a un espejo nota sus arrugas, su piel menos brillosa, sus cabellos blancos.



La educación en la vejez, necesaria


Si se analizan los términos de envejecimiento normal y envejecimiento patológico, así como los factores influyentes en cada uno de estos términos podemos darnos cuenta de que existen factores biológicos, psicológicos y sociales que pueden determinar la presencia de uno u otro tipo de envejecimiento.


Haciendo referencia a los aspectos psicológicos y sociales más significativos podemos decir que en el envejecimiento normal existe desarrollo o desintegración de algunos procesos psíquicos que pueden ser compensados, buen afrontamiento al estrés , teniendo en cuenta los factores estresores que se presentan en esta etapa ( pérdida de salud, limitaciones, aislamiento , soledad ...) , autovaloración positiva , sentido de vida optimista. En el envejecimiento patológico, en este sentido, se presenta la pérdida progresiva e irreversible de procesos psíquicos, mal afrontamiento al estrés, autovaloración negativa, sentido de la vida pesimista, sentimientos de soledad y abandono.


En lo social aparece como normal la sustitución y evolución de roles, apoyo social ( familiar y comunitario) , posibilidades de autonomía, contactos familiares amistosos, existencia de actividades productivas para el anciano, discrepancias intergeneracionales no disruptivas, mientras en el envejecimiento patológico se presenta la pérdida total roles sin posibilidad de sustitución , ausencia de apoyo social, dependencia involuntaria, inactividad, aislamiento, conflictos intergeneracionales, ausencia de contactos familiares amistosos.


Debemos, entonces, cuestionarnos cuánto podemos hacer para apoyar el desarrollo del anciano en esta etapa, cuánto podemos estimular al adulto mayor para que viva esta etapa llena de cambios desde una perspectiva positiva y enriquecedora y cuanto podemos influir sobre estos factores psicológicos y sociales para lograr la aparición del envejecimiento normal.


Carl Rogers, eminente psicólogo humanista hace planteamientos, que según nuestra opinión, resultan muy importantes, expresa que lo más valioso de la personalidad sería que el sujeto experimentara una consideración positiva incondicional de sí mismo, lo que no plantearía discrepancias entre su valoración y su necesidad de consideración positiva.


Se plantea entonces la necesidad, por todo lo anteriormente planteado y reflexionando sobre las ideas de Carl Rogers, del desarrollo de un proceso de educación en la tercera edad que permita el bienestar del anciano como un ser bio - psico- social, contrarrestando posibles representaciones pesimistas de sí, dirigido además a lograr una autoestima positiva, propiciar el auto desarrollo , la autovaloración adecuada.


Refiriéndonos a las funciones psicológicas del anciano y sus posibilidades de educación, sabemos que en la vejez ocurre que los procesos psíquicos se hacen más lentos, a causa de la merma neuro psicológica que se manifiesta en esta edad. Los trastornos de la memoria, las alteraciones en el pensamiento, la percepción son superados por el interés y la motivación que pueden tener para el aprendizaje, que puede manifestarse más lento pero indudablemente será más significativo para el individuo. Se deben tener en cuenta por tanto aspectos afectivos y motivacionales para el aprendizaje.


La educación en la tercera edad debe partir de que sea ofrecida a los ancianos para conservar su autosuficiencia, la adaptación social, forma de mantener el vínculo con el desarrollo social actual. Debe sentirse informado, como un hombre de su tiempo sobre la evolución del mundo actual. Se debe tener en cuenta la profundización en la búsqueda de métodos idóneos para trasmitir mensajes que enseñen y eduquen, ajustados a la vejez. Además de esto debe demostrarse que la posibilidad de aprender en el hombre existe a lo largo de la vida, en mayor o menor grado.


Mediante la educación en la tercera edad puede lograrse que el anciano se encuentre interesado en el futuro, que se sienta parte de la sociedad, con funciones y roles sociales. Los centros de salud , centros educativos , familias , comunidades son agentes importantes que en su interacción con el anciano pueden trabajar en su estimulación y preparación en esta etapa


Las universidades del adulto mayor tienen un papel fundamental en el proceso de educación del adulto mayor y en la actitud de este hacia la vejez. Buscan crear una cultura del envejecimiento a partir de oportunidades educativas y de auto desarrollo para la tercera edad y mediante este proceso de educación la concientización en el ámbito social del valor de esta etapa.


La educación en el adulto mayor debe ser una educación para aprender a vivir , este es el tema más importante, el desarrollo de las potencialidades humanas es la tarea principal. Analizar preguntas como quién soy, explorando el auto concepto, cómo enfrentar los problemas es una tarea que no debe olvidar la educación en el adulto mayor.


Reflexionando sobre la base de las ideas de Gustavo Torroella González Mora comparto con él algunas preguntas que llevarían una respuesta importante para el anciano y que deben tenerse en cuenta al desarrollar el proceso educativo para la vida:


• Quién soy y cómo soy.
• Cómo debo afrontar y resolver los problemas y frustraciones en mi relación con el mundo.
• ¿Qué sentido u orientación debo darle a la vida? (objetivos, metas, valores)


Es importante que se vea el proceso de educación como posibilidad de lograr salud en el anciano tanto psíquica como físicamente, como la forma de legar elementos técnicos y fomentar en ancianos conceptos y pautas de conducta, derivadas de las propias discusiones, experiencias y confrontación con otros ancianos. Esto resulta de relevancia para la conservación de la salud en el adulto mayor. Es innegable que al presentarse un estado de bienestar físico el sujeto tendrá mayores posibilidades de experimentar bienestar psicológico que si está enfermo y viceversa, de ahí que la educación en el adulto mayor deba tener en cuenta varias esferas de trabajo.


La educación del anciano es una necesidad social y debe ir dirigida al desempeño de nuevos papeles y a la búsqueda de un nuevo espacio en la sociedad.


Conclusiones:


La educación en el adulto mayor constituye en nuestros días un proceso de gran importancia, con ella pueden lograrse un mejor estilo de vida en el anciano donde existan proyectos, esperanzas, conocimiento real de sus potencialidades, de sus valores y hasta dónde puede llegar. Permite preparar al anciano para llevar una vida más saludable tanto física como psíquicamente.


La educación en el adulto mayor permite la inserción del anciano en esa sociedad que un día construyó y de la que se siente apartado. Resulta un modo de lucha contra las representaciones que hoy priman de la vejez y que tanto los limitan, constituyendo así una necesidad de orden social.


La educación en el adulto mayor, una educación para aprender a vivir, es hoy una tarea de primer orden para todos aquellos que desde la familia, la comunidad , el centro de salud , centros educativos interactúen con sujetos en la tercera edad .


Autora:
Lida Cabanes Flores
Licenciada en Psicología
Actualmente cursa estudios de maestría en Psicopedagogía
ligia@xasamail.com
lida.cabanes@cso.reduc.edu.cu
Fuente: http://www.monografias.com/




El Adulto Mayor en los Asilos,
¿Cultura o contracultura?


• Introducción
• Tema
• Motivo
• Justificación
• Objetivos
• Problema
• Marco teórico
• Metodología
• Contenido del trabajo
• Desarrollo
• Conclusión


Introducción.
El tema del "Adulto Mayor" ha permanecido por mucho tiempo en el olvido que se la ha dado por parte de la sociedad, en donde es necesario que se tome de manera seria la realidad de muchísimas personas, en donde el número se hace cada vez mayor. El propósito de nuestro trabajo es aportar de una manera escueta pero concreta, cual es la realidad de la vida del adulto mayor, si estos forma parte de manera integral de nuestra cultura y sociedad, o si todavía se ven de reojo por nuestra parte. Además nuestra intención es aportar datos que ayuden a la reflexión sobre algunos aspectos de esta etapa de la vida, la cual a todos nos va llegando poco a poco.


Cuando se habla de adulto mayor nos expresamos de un modo endulzado para referirnos a la vejes, ya que simplemente nadie desea que esta le llegue. A lo largo de la historiase ha podido ver como la sociedad se ha empeñado en evitarla, vivir como si no existiera, se habla de la fuente de la juventud, la cual siempre se ha tratado de buscar, y la ciencia también se ha visto involucrada, con estudios y formas de comprenderla. Los problemas e inquietudes de las personas siempre se ha repetido a lo largo de la historia, y su respuesta ha variado dependiendo de las circunstancias y el contexto socio cultural, lo cierto es que trataremos de estudiar y comprender el modo de vida del adulto mayor para ver si la sociedad lo acepta o lo rechaza.


Tema:
El tema que se pretende desarrollar es el del Adulto Mayor en los asilos, y relacionarlo con todo lo visto en clase de la siguiente manera: en saber si esta etapa de la vida y la manera de vivir de estas personas llega a ser un cultura o un contracultura.



Motivo:

Lo que nos motivo a realizar este trabajo, es saber si el modo de vida que se forma en los asilos forma parte de nuestra cultura, es un parte de ella, o en todo caso llegaría a ser una contracultura.


Justificación:
Generalmente se tiene la idea de que cuando el adulto mayor es enviado a los asilos, es por rechazo, tanto de su propia familia como de la sociedad en general. Es tanto así que nos hace pensar que podría llegar a ser hasta una contracultura, y esto es lo que nos motiva a hacer este trabajo, el investigar si el modo de vida que se desarrolla en los asilos es considerado como pare de nuestra sociedad cultural.


Objetivos.
o Demostrar si el adulto mayor en los asilos forma parte de la sociedad cultural o queda fuera de ella.
o Definir si el modo de vida en los asilos es una cultura o una contracultura.
o Partir del punto de vista que dichos ancianos tienen de cultura, para crear un punto de vista desde esta perspectiva.


Problema.
El problema que queremos plantear es como el mismo título lo dice:
¿Si el adulto mayor en los asilos es una cultura o se ha convertido con el paso del tiempo en una contracultura?


Marco Teórico.
Como guía de marco teórico, utilizaremos lectura vistas en clase como "Lenguas en Extinción", "Concepto de Cultura", "Contracultura y Globalización", entre otras. Además de ayudas obtenidas en textos e Internet.


Metodología.
La metodología que utilizamos fue de entrevistas y observación a los asilos o centros de recreación y reposo para adultos mayores; así como entrevistas a personas externas a los asilos.


Contenido del Trabajo.
Este trabajo va a contener puntos de vista de los ancianos, con respecto a diversas preguntas relacionadas con la cultura. Además de los conceptos en si de cultura y contracultura, por los cuales partiremos.


También tendrá perspectivas, análisis y conclusiones personales, con el fin de tratar de darle una respuesta o solución al problema planteado.


Desarrollo.
No podríamos iniciar este trabajo sin antes mencionar el concepto de cultura y contracultura por el cual nos guiamos.


¿Qué es Cultura?
Es el complejo total que incluye el conocimiento, las creencias, costumbre y demás hábitos adquiridos por las personas como miembros de la sociedad. Ejemplo: el lenguaje y la religión.


Es el modo de vida de determinado pueblo que es transmitido de generación en generación.

¿Qué es Contracultura?


Según el texto de "Crónicas de la disidencia Contracultura y Globalización en América Latina", hoy se vive en una aldea global, donde hay una interconexión creciente por medio de estructuras multinacionales crecientes. Hoy se vive en una sociedad disciplinaria, en donde esta cambia su rumbo como se lo indique el medio internacional. Este medio se ha instalado de forma profunda en las culturas, en donde la forma y deforma continuamente. Existen, según el texto, una cultura metropolitana, y las culturas subordinadas, en donde estas han sido derrotadas por las culturas dominantes, las cuales han establecido una cultura global, la cual se compone de rasgos de cualquier ciudadano del mundo, religión e ideologías.


Según este texto la contracultura se puede definir como lo otro, todo aquello que no pertenece a nuestras raíces y costumbres culturales. Todo lo que no nos es propio, que a lo largo del tiempo se ha venido incluyendo en nuestras sociedades. Todos aquellos aspectos que se ven negativos para la vida de las personas, como las modas extranjeras, que si algo tienen es que todos las usan, pero que se consideran extrañas y que no pertenecen a nosotros, también nos podemos referir a las drogas, las aficiones, las artes y la política, en donde algunos de estos ejemplos podrán no ser negativos, pero no han nacido en el seno de nuestra cultura y de nuestra sociedad, sino que los hemos importado para suplir necesidades, o simplemente porque hemos querido. Pero también no todos vienen de afuera, como por ejemplo las drogas, son cosas que no han sido necesarias copiarlas, si no que la propia sociedad las ha creado, vicios que se consideran contracultura por el hecho de que son negativos para toda sociedad y toda cultura.


Aquí es donde nos podemos plantear la pregunta: ¿el adulto mayor, y su forma de vida en los asilos, forma parte de nuestras sociedades?, ó lo vemos como algo extraño, algo que no queremos incluir en nuestras costumbres, en nuestras raíces, que lo vemos como extraño, y pensamos que nunca vamos a encontrarnos en esa posición, en esta etapa de la vida, por la que algunos se preocupan, pero por la que la mayoría de las personas que integran esta sociedad se han preocupado por hacerla a un lado. Podemos catalogarla como contracultura, por el simple hecho de no tomarla en cuenta, porque un sector de la sociedad lo ve como algo negativo, como algo que ya pasó de moda y que no vale la pena preocuparse por eso. Lo vemos como si fueran personas que ya cumplieron su rol y su papel en la sociedad y que ahora no traen ningún beneficio alguno por esta.


El modo de vida en los asilos puede ser de varias formas, ya que en algunos el ambiente puede ser de armonía, en otros puede ser un ambiente frío, en donde a los ancianos se les ha abandonado. Por ejemplo en el Asilo de Cuatro Reinas de Tibás, el modo en que operan o el horario que manejan es diurno, entonces esto les permite desarrollar actividades de trabajo para mantener activos a los ancianos que asisten, y aparte de desarrollar actividades, se ocupan de ellos y les prestan atención ante alguna necesidad ya sea física o sentimental, en donde por medio de las actividades tratan de involucrarlos de nuevo en la sociedad, tratan de recordarles y mantenerles vivas todas las fechas importantes que se celebran para que estos contribuyan a estos eventos. Además es importante destacar que a este asilo muchos de los que asisten, lo hacen por su propia voluntad, pero también hay que mencionar que muchos también llegan porque las personas con las que viven no pueden prestarles la atención que ellos se merecen, o simplemente como suele suceder no se toman la molestia por atenderlos como se merecen porque aunque suene feo a muchas personas les estorba tener que atender a las personas mayores.


También hay otro tipo de asilo que es el que mantiene un horario completo, como es el caso del centro María de Santo Domingo de Heredia, en el cual los ancianos pueden vivir, y esto se puede dar igualmente por varias razones como lo es porque son personas que viven solas y no les gusta, y se unen a estos asilos para compartir con mas gente; también porque no tienen quien los cuiden y les presten atención para ayudarles en alguna situación que lo necesiten, o del mismo modo por personas que no quieren cuidarlos y los llevan a estos lugares para no tener que prestarles atención.


Realizamos una serie de entrevistas en asilos o centros de recreación o reposo. Las edades de los entrevistados oscilaban entre 68 a 93 años, y entre las preguntas que realizamos estaban:


1. ¿Cuál es el concepto que usted tiene de cultura?
2. ¿Cree usted que hoy en día se mantiene la cultura?
3. ¿Cómo ve a la sociedad fuera del asilo?
4. ¿Se considera cultura, o una parte de ella?
5. ¿Realiza usted en el asilo aluna actividad cultural?
6. ¿Qué concepto le daría usted a la sociedad en general, para poder mantener o contribuir a nuestra cultura?




Con respecto a la primera pregunta, la mayoría de los entrevistados relaciono el concepto de cultura en cierto modo a las costumbres haciendo énfasis principalmente en alusiones típicas, propias de su época como: la siembra en el campo (frijoleros, cañales, maizales), a la cría de animales, los trapiches, entre otros.



Otro aspecto que asociaron con el concepto de cultura fue el trato a los demás, y el cómo poco a poco aspectos como el respecto, la ayuda mutua, y la muy importante caballerosidad por pare de los hombres hacia las mujeres se han ido perdiendo por completo.


Como respuesta a la segunda pregunta, los ancianos afirmaron que generalmente la cultura no se mantiene hoy en día, ya que ésta se encuentra muy influenciada, y señalan como principal responsable al proceso de transculturación de diversa índole que han tenido.


En la tercera pregunta afirmaron que sienten un rechazo absoluto por parte de la sociedad; se sienten despreciados, no valorados… Es curioso mencionar aquí un pensamiento que nos menciono un anciano de 74 años, el cual exclama: "no entiendo porque nos tratan así, si al final de cuentas esto es una cadena."


Lo que este señor quiso decir, es que todos nosotros, sin importar la edad o clase social, formamos parte de un proceso evolutivo y que algún día nosotros también llegaremos a ser adultos mayores, y que tal vez estaremos en las mismas circunstancias que ellos. Estos sin duda alguna es una realidad de la cual tenemos que estar conscientes para darles la verdadera comprensión que merecen.


Para la cuarta pregunta, ellos se consideraron, sin generalizar una parte de la cultura; es aquí donde podemos captar cómo ellos asocian a la cultura con aspectos de los tiempos de antes y cómo también mencionaron que esto se ha ido perdiendo, es entonces cuando sacamos una conclusión de que ellos piensan que son una parte de la cultura la cual es la que mantiene viva estos recuerdos de antaño.


Como el consejo que ellos nos podrían dar, a la sociedad en general, para mantener o contribuir a nuestra cultura, ellos señalaron el recalcar y practicar más activamente valores como el respeto y comprensión, tanto a adultos mayores, como a discapacitados e incluso a símbolos patrios.


Otro aspecto que señalaron y que nos llamó mucho la atención fue el de valorar más a la juventud, pues ellos a diferencia de muchos otros, están conscientes de que los jóvenes son los principales actores del futuro y del hoy, y tienen presente que en ellos siempre se puede tener esperanza… a esto nosotros les contestamos… ¡Muchas Gracias!.


Cabe recalcar que estas ideas fueron una recopilación general de algunas de las respuestas que dieron algunos de los entrevistados. Pero además de dichas entrevistas, nos fue permitido observar el ambiente en que viven, las actividades que realizan, el trato que se les dan, etc…; para así poder enriquecer nuestra investigación.


También se les hicieron entrevistas a personas externas a los asilos como lo fueron: estudiantes, amas de casa, trabajadores, entre otros. En las que ellos dieron su opinión acerca de este tema. Su concepto de cultura fue similar al de los ancianos y su respuesta ante la importancia acerca de este tema se sintió muy hipócrita, es decir en el momento de la entrevista mostraron preocupación pero ellos al igual que el resto de nosotros no hacemos nada al respecto.


Es importante antes de seguir adelante conocer como es la sociedad actual antes de seguir hablando de ella. Nos encontramos en una sociedad competitiva, en donde se entiende que para ser tomado en cuenta hay que producir y hay que consumir. En donde para poder competir hay que ser eficientes para encontrar resultados buenos, es decir, útiles e inmediatos.



Conclusión:

Vivimos en una sociedad masificada en donde los centros urbanos cada vez adquieren mayor importancia, mientras los rurales van disminuyendo, en estos centros urbanos las personas pueden adquirir mejores servicios como salud y educación; las ciudades empiezan a crecer llegando a tal punto en que la vida se hace menos vivible, ya que se hace rápida, porque todos tienen prisa, aumenta la contaminación, el tumulto de gente, etc., ejemplo de esto se puede ver en San José, en donde la gente va deprisa, y ni siquiera da tiempo de ver quien pasa a la par de uno. Antes los valores permanecían y se les daba gran énfasis, lo bueno era bueno y lo malo era malo; se vive en una sociedad acelerada, en donde los cambios en muchas áreas como tecnología, sociedad, economía, cultura son muy rápidos, en donde se tiene el miedo de que si no nos actualizamos nos vamos a quedar rezagados. Las familias de hoy en algunos casos, porque sería injusto generalizar, han perdido su núcleo familiar, se ve como no se comparte entre abuelos, padres e hijos, y el resto de la familia, se ha perdido la herencia de tradiciones y costumbres entre abuelos y nietos, en donde la figura del abuelo era de vital importancia, y este se sentía apreciado, útil e importante.


En esta sociedad actual entonces como se puede ver al adulto mayor, si no se considera como persona no productiva, a causa de su edad, como no puede desarrollar estas actividades se le considera no útil. Agregando a esto, cómo se puede sentir en una gran ciudad, avanzada en donde el adulto mayor tiene tiempo pero no goza de paz ni de los espacios adecuados para desarrollarse. En donde hoy los valores han cambiado su significado, algunos que parecían importantes ya no se consideran así, como si valores como la verdad, responsabilidad, honestidad profesional, amor, etc., no fueran apreciados y tomados en cuenta de manera muy distinta por unas personas y otras. ¿Cómo puede sentirse en un ambiente así una persona mayor, que por cuestiones de edad carece de una capacidad rápida de adaptación? Además qué rol podrían jugar en familias en donde ya no se les considera como importante.


Si agregamos a esta sociedad que el adulto mayor en los asilos pueden tener pérdida de autoestima, debido que muchas personas los abandonan, los consideran poco importantes e inútiles y tratan de deshacerse de ellos, tienen un vacío existencial, ya que llegan a pensar que su propia vida no tiene sentido, y pueden padecer síntomas depresivos. Pierden la adaptación, al ver que la sociedad y los ambientes van cambiando rápidamente.


Algunos (sino es que todos) de nuestros "abuelitos" son consolidadores de nuestra cultura, de la cultura tica en sí, aunque como ellos mismos nos dijeron: "ha cambiado demasiado nada es igual que antes". Esa cultura donde casi todos los hombres eran considerados caballeros y casi todas las mujeres solían llamarse damas. Estos aspectos nos ayudan a deducir que nuestros adultos mayores rechazan o no comparten la cultura "actualizada", y en consecuencia nos hace pensar que la población mayor que vive en nuestro país es más bien una contracultura. La justificación a todo este problema sería la transculturación y aculturación que se ha producido en los últimos años en Costa Rica, la cual los ancianos no comparten ya que ellos están acostumbrados a la cultura de antes, a lo antiguo diríamos las personas de este tiempo. En cierta forma ellos se oponen a las costumbres de nuestros tiempos y debido a que en los asilos abunda ese ambiente es más reflejable observar lo aquí planteado, por esta razón pensamos que lo que se vive en esos recintos es una contracultura, aunque algunos lo cataloguen como una cultura olvidada, pero que aun se mantiene existente; esa oposición a nuestras costumbres (saciedad costarricense del año 2004 en general), es la que separa a los ancianos de la cultura actual.


Es así como llegamos a la conclusión de que el adulto mayor en los asilos de ancianos es una contracultura aunque la sociedad no se ha dado cuenta y no ha mostrado la preocupación que de verdad este hecho necesita. Los ancianos en los asilos han establecido una contracultura la actual, talvez sin notarlo, y es por esta la razón de nuestro trabajo.


En los asilos se vive y siente una cultura distinta a la nuestra, con más armonía, paz, compañerismo, ayuda mutua, desinterés, y muchas otras cosas que no las poseemos los ciudadanos de ahora.


Es bueno recalcar que esto es una conclusión propia, hecha a base de la información que recopilamos y estamos conscientes de que cabe la posibilidad que algunos no estén de acuerdo con nosotros


Bonny Sue Avellán Ruiz
bsar13@hotmail.com
Fuente: http://www.monografias.com/