martes, 10 de marzo de 2009

Actividades recreativas.

A través de estas se busca que el Adulto Mayor permanezca integrado a la sociedad, aproveche mejor su tiempo y que se recree y que sociabilice con sus pares de variadas maneras.
Estas son:
o Asistencia a espectáculos: arte, deporte, gimnasia, atletismo, cine, conciertos, musicales, conferencias, exposiciones diversas, ferias, teatro, televisión.
o Asistencia a clases: culturales, especiales para Adultos Mayores, con recursos audiovisuales y referentes a los más diversos temas de interés.
o Juegos y deportes sedentarios: ajedrez, billar, pool. Cartas, palabras cruzadas, rompecabezas, puzzles.
o Práctica de actividades productivas: anotación, copia, cerámica, encuadernación, juguetería, hilandería, jardinería, computación, modelado, música, pintura, redacción de memorias de cuentos o poesías.
o Lectura de todo tipo y/o género.
o Paseos, visitas, viajes: pueden ser por medios propios o colectivos, a un medio local o más allá de las fronteras nacionales. Todo esto para que los Adultos Mayores tengan y aprovechen los diversos beneficios existentes.
o Correspondencia epistolar: se trata de reactivar contacto con los amigos y amigas alejados en el tiempo y en la distancia, con un recuerdo grato logrando rejuvenecer al reanudar dicho lazo existencial.
o Colaboración en investigaciones: se trata de que los Adultos Mayores ayuden a las investigaciones de distinto tipo, sintiéndose felices al colaborar al transmitir experiencias, viviendas, opiniones, que van en su propio beneficio, al terminar el estudio.

Consejos médicos desde la Geriatría.

Estos consejos son validos para cualquier Adulto Mayor, tanto sano como enfermo, se exponen con el motivo de que se adopten como parte de la vida diaria.

o Evite los esfuerzos para no tener las fatigas.
o No basta detenerse cuando se siente cansado, sino hay que hacer pautas frecuentes en cualquier trabajo que se lleve a cabo, tanto físico como mental, debido a que el organismo ya no es tan joven viéndose afectado por movimientos bruscos o por esfuerzos musculares en comparación a uno joven que resiste más.
o Procure conservar sus hábitos de vida.
o No trate de hacerse “mala sangre” por nada.
o Adopte una actitud comprensiva y tolerante.
o Procure tener siempre un nuevo proyecto o motivo de ilusión.
o Asegúrese el necesario reposo tras la comida principal y el suficiente horario de sueño.

Con todo lo expuesto se quiere contribuir a que el Adulto Mayor en la sociedad sea aceptado e integrado completamente siendo un actor social activo al llevara a cabo distintas iniciativas y derribar prejuicios en beneficio de toda la población Adulto Mayor. Por lo tanto ellos deben luchar y construir sus espacios de desarrollo a todo nivel por lo relevante que esto resulta, así también por los múltiples beneficios que logran a través de la participación social certera en la sociedad actual.

Prejuicios y Errores Comunes con respecto a los Adultos Mayores

Esta situación se da al existir un mal concepto y/o desconocimiento de la realidad del Adulto Mayor en la sociedad actual, lo cual conduce a que este grupo social sea mal tratado o mal comprendido por las generaciones precedentes y actuales al no tener consciencia de que significa ser una Adulto Mayor. Los errores son:

1) La sociedad aplica a la vejez la ley del todo o nada.

Esto trata de cómo la frontera de la edad señala el sometimiento al criterio primitivo del todo o nada, ya que cada nación establece autoritariamente dicho limite etáreo; un Adulto Mayor normal que se desarrolla profesionalmente o mediante un oficio se ve súbitamente imposibilitado e invalidado por la sociedad que lo condena de la noche a la mañana por la inactividad, el aburrimiento que experimenta apartándolo del trabajo y retirándolo de todo lugar. Lo anterior deriva en que sea considerado como un parásito de los beneficios u organismos públicos, de la familia, de la economía, etc. todo esto lleva a una mala asimilación de la población de la tercera edad.

2) La sociedad considera que un anciano vale menos que un joven desde el punto de vista económico.

En igualdad de circunstancias se cree que la vejez es igual a un declive de la productividad tanto en el aspecto físico como en el mental; no es difícil demostrar cual equivocado es este criterio al existir numerosas investigaciones de diverso tipo, que muestran que las variaciones intergrupales de jóvenes y viejos en una multitud de trabajos manuales, semi calificados y profesionales son mayores las diferencias o variaciones intergrupales de los mismos. En ciertos aspectos laborales como la velocidad, los jóvenes parecen exceder a los viejos, pero en otros como la pulcritud, ahorro material, etc. se equilibran o son superados por los Adultos Mayores; esto lleva a que existan mayores diferencias entre jóvenes que entre jóvenes y Adultos Mayores.

3) La sociedad opina que las personas ancianas no pueden aprender y por esto quedan atrás.

A cada momento se escucha que un anciano y/o Adulto Mayor “es una carga”, porque esta preso en el pasado y que son incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones y exigencias de la vida moderna; se escucha y se tiene el prejuicio de que las personas de la tercera edad son “demasiadas viejas para aprender” y que optan por aislarse dejando que las generaciones más jóvenes las reemplacen en la lucha por la vida. Lo antes dicho se manifiesta más cuando los jóvenes aprenden, experimentan, más conocimientos y datos en comparación a ellos, mas no quiere decir que su capacidad sea limitada y senil, todo lo contrario al contar con las armas propicias para derrotar y cambiar tal prejuicio en la actualidad.

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