martes, 10 de marzo de 2009

El Contexto Social del Adulto Mayor en Chile

La población chilena como se manifestó anteriormente esta envejeciendo implicando más riesgos que beneficios en lo social, porque el segmento que va a aumentar más en las próximas décadas es el de la tercera edad; en la actualidad la tasa de crecimiento anual es de 1.4 habitantes por cada cien con una proyección para el 2020 por debajo de dicho punto. Las pirámides poblacionales del Chile de hoy están deformadas lo cual es un signo de alerta, hay 1.500.000 de Adultos Mayores y en veinte años pueden ser 3.000.000 para lo cual los presupuestos de la nación no están preparados. Los últimos resultados obtenidos de la encuesta SABE de la Organización Panamericana de la Salud realizada en la Capital durante el año 2000/2001, dan a conocer que un 68.4% de Adultos Mayores encuestados expresan vivir con ingresos insuficientes o deficitarios, lo cual un referente para el resto del país con el fin de ver cada una de las realidades regionales. En la actualidad el 73% de los Adultos Mayores es autovalente, mas solo el 38% trabaja, según los últimos datos del INE. para el año 2002.

El envejecimiento es un fenómeno o problema mundial cuyas consecuencias hay que analizarlas y tratarlas a partir de la situación económica, social y cultural en particular de cada país, mas en Chile el tratamiento de ella es poco al no existir una consciencia real del problema por parte de toda la sociedad actual, como también por la falta de políticas sociales que traten el tema abarcando lo multidisciplinario en todo sentido.

En el Chile de 1930 la esperanza de vida era de 45 años y en actualidad vemos que es de 80 años para las mujeres y de 75 años para los hombres, esto deriva en que las mujeres de 60 años esperan vivir en promedio 20 años más en comparación a sus contrarios; dichos años son vistos como algo negativo al tener una visión de la vejez basada en los abuelos o familiar que llegó a ella de manera decrépita, mas en la actualidad la mayoría de la población esta llegando a mejores condiciones a edades avanzadas. Solamente un 3% a 5% de los Adultos Mayores están postrados o son completamente dependientes; según el Geriatra chileno Pedro Paulo Marín “ hoy en día el gran énfasis de la Geriatría, más que aumentar la sobrevida del ser humano que se estima alrededor de 120 años, está en recalcar que se envejece como se ha vivido: hay una responsabilidad personal, que va a incidir en la calidad de nuestros años de vejez”.
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Se sabe que el 79.5% de los mayores de 60 años consume siete o más medicamentos por día lo que es bastante grave y preocupante a la vez, no quiere decir que los remedios sean malos o buenos sino que hay un problema de dosis e interacción; esto es debido a que los Adultos Mayores tiene más posibilidades que los jóvenes de desarrollar condiciones adversas a los fármacos. Muchos de los éxitos en el tratamiento de las personas mayores se vinculan con la situación de reducir fármacos en donde la Geriatría tiene ya experiencia.
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Al comparar a Chile junto con América Latina en relación a la realidad europea, vemos que la situación de los países desarrollados es bastante distinta ya que la tercera edad y/o Adultos Mayores es aprovechada, teniendo un rol social activo. En Chile dicho segmento por muchos es visto como una carga y molestia, lo cual ha ido cambiando paulatinamente por las iniciativas como lo son algunas políticas gubernamentales y en especial con el Parlamento del Adulto Mayor, tanto a nivel provincial como nacional con buenos resultados.

A pesar de lo antes mencionado los ancianos y/o Adultos Mayores son vistos peyorativamente, por la imagen deteriorada que de ellos se tiene y en donde el envejecimiento de la población chilena aumenta aceleradamente, por lo que es necesario un cambio sociocultural tanto de las personas como de las autoridades; esto con el fin de revertir dicha cuestión. Esto al compararlo con Europa dista bastante, debido a que el fenómeno en sí lleva unos veinte años y en donde la gran diferencia es que allá la tercera edad es vista de otra forma, de tal manera que logra una mejor calidad de vida en todo ámbito de su desarrollo.

Las políticas sociales en Chile siempre han estado orientadas hacia la infancia con un énfasis en la atención de salud, pero esto debe cambiar y lo esta haciendo al concentrar esfuerzos en la tercera edad, ya que a mayor edad aumentan los gastos derivados de enfermedades crónicas que habitualmente son muy costosas. El problema es de tal magnitud, que si bien para algunos se deben potenciar la atención en salud y la seguridad social para el Adulto Mayor y/o tercera edad, otros consideran que se podrían redestinar recursos liberados en el sector educacional al existir un menor porcentaje de estudiantes; esto nos lleva a un nuevo problema y a un debate nacional de gran magnitud.

A la vez hay que incentivar a la gente para que cotice en forma regular en su etapa productiva en los organismos ya nombrados, debido que a través de ello se prepara una vejez tranquila desde el punto de vista económico; por otro lado hay que aumentar el promedio de la edad, junto con la extensión de la edad productiva a nivel sociolaboral. Esto se contrapone con la situación actual en donde los individuos mayores de cuarenta años tiene dificultad para emplearse; aquí es fundamental el trabajo de los Adultos Mayores al trabajar con el objetivo de mejorar la inserción de las personas en lo laboral, como también crear iniciativas para que Adulto Mayor participe activamente en la sociedad mejorando su rol y calidad de vida en todo sentido.

Todo lo manifestado anteriormente nos lleva a referirnos al concepto de Adulto Mayor más concretamente, para una mejor comprensión del tema y de la situación de la población; es difícil hablar de edades porque hay una gran variabilidad de personas que se encuentran en dicha categoría, no existiendo un criterio definitivo para ellos. Hay “jóvenes viejos” y “viejos jóvenes”, representando esto las etapas del adulto medio y del adulto tardío, con límites bien difusos dependiendo de las características de cada persona por lo heterogéneo de ellas, sumado a lo social, cultural, salud, etc. que generan que el concepto de Adulto Mayor sea aplicado de variadas formas. Esto lleva a configurar y considerar el Adulto Mayor como la persona de más de 50 años, debido a que las personas empiezan a preocuparse de salud antes lo que trae como consecuencia una vejez mejor en calidad y cantidad. A la vez hay que tomar en cuenta los estigmas sociales que este concepto de Adulto Mayor trae consigo en Chile al ser considerados desde lo social, cultural y laboral principalmente, en donde no hay que homogeneizar a todos los Adultos Mayores para no contribuir a una visión negativa de ellos y de su rol en la sociedad.



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