martes, 10 de marzo de 2009

Percepción de la ancianidad.

Bien sabemos que la vejez es resultados de un proceso biológico, también es una construcción cultural; Simone de Beauvoir señala lo siguiente:

“Ante la imagen que los viejos nos proponen de nuestro futuro, somos incrédulos; una voz en nosotros absurda nos murmura que nos ocurrirá, antes de que nos caiga encima, la vejez es algo que concierne a los demás. Así se puede comprender que la sociedad logre disuadirnos de ver en los viejos a nuestros semejantes.
No sigamos trampeando, en el futuro que no aguarda está la cuestión, el sentido de nuestra vida; no sabemos quienes somos si ignoramos quienes seremos, reconozcámonos en ese viejo, en esa vieja. Así tiene que ser si queremos asumir en su totalidad nuestra condición humana”.
[1]

Todas las sociedades han tenido y tiene viejos y viejas, pero la edad que marca el paso de la edad adulta a la ancianidad es variable, la institución de la jubilación y su extensión en las sociedades industrializadas ayuda a definir el umbral de la vejez; este coincide con la edad de la jubilación y a partir de los 65 años de edad es donde los Adultos Mayores se encuentran con la sorpresa de no ser productivos y que son definidos como viejos por la sociedad.

Los Adultos Mayores siguen auto percibiéndose de tal manera durante muchos años, experimentando variaciones de distinto tipo en especial en lo físico, pero no significa que en otros aspectos estén incapacitados para ejercer diferentes roles a nivel sociocultural. Los Adultos Mayores se saben viejos / viejas a través de los otros/otras, mas no se identifican con esos rasgos negativos al ser ellos distintos y al no ser así al no experimentar cambios tan bruscos y/o notorios en su vida.

Los Adultos Mayores desarrollan una serie de mecanismos mentales, que les ayudan a defenderse de los acontecimientos traumáticos y acaban viendo a la vejez como algo que les sucede a las personas que se vuelven viejas; esto sucede ya que en la actualidad la percepción tanto de los viejos como de la vejez es rígida, estereotipada sesgada, negativa e incluso despectiva, por lo que hay que cambiar dicha visión concretamente con el fin de terminar de una vez por todas con esta situación; todo esto se refleja en la frase siguiente: “las cosas son peores para mí conforme envejezco”, la cual hay que analizarla y adecuarla al contexto sociocultural de los Adultos Mayores.

Tercera edad y sociedad.

Si bien los Adultos Mayores se han conformado en un segmento poblacional en aumento e importante en los últimos años, hay que tener en cuenta la realidad sociocultural y psicológica de este grupo; hay que construir y terminar con los mitos existentes, para lo cual se plantean seis hipótesis que se discuten con los propios Adultos Mayores, ellas son:

1) La soledad es un problema fundamental de la vejez.
2) Las personas ancianas y/o Adultos Mayores sufren de abandono familiar.
3) Se produce un desarraigo del mundo tras la jubilación.
4) La jubilación resulta difícil de aceptar para los Adultos Mayores.
5) La enfermedad es un correlato penoso de la vejez.
6) El destino de la mujer anciana o Adulta Mayor es diferente en comparación al del hombre.
7) El carácter “benefactor” del Estado con relación a los Adultos Mayores.

Todas las hipótesis expresadas tienen un gran valor, ya que al comprobarlas en la realidad ellas varían al ser asumidas de diferentes maneras por la propia realidad de cada uno de los Adultos Mayores generando un beneficio o desencadenando una situación nefasta en su vida cotidiana.

Las personas adultas consideran a la vejez triste al asociarla con la muerte, debido a que la muerte es connatural a la vida y es una situación que tarde o temprano llega a todos los individuos. El ser humano va superando las distintas etapas de tal forma que logra esquivarla, mas los Adultos Mayores enfrentan la situación con serenidad y no piensan en la muerte tanto como se cree; porque ellos enfrentan determinadas circunstancias de la vida más amenazadoras que la propia muerte.

Todo esto conduce a ver a los Adultos Mayores y a la vejez de la forma que sigue, al considerar que ellos son un grupo social que más que aportar a la realidad social molesta, lo cual hay que cambiar y revertir de tal forma para no caer en dichos errores. Ellos son:

o El problema de la vejez es su mala imagen; eso lleva a contemplarla con temor y aversión.
o La sociedad no es el principal problema de la vejez, pero en general las personas ancianas experimentan, sufren mayor detrenimiento que las demás en su condición y/o bienestar, tanto por sus causas directas como por sus consecuencias.
o La salud se deteriora con la edad, pero el problema es más de Salud Pública, dado el creciente volumen de personas ancianas más que otro segmento poblacional.
o Las personas ancianas que sufren problemas graves de salud constituyen cada vez un volumen más importante; las posibilidades individuales de llegar a más anciano/a con mejor nivel de salud son mayores y las personas gravemente afectadas son minorías en relación al total de la población.
o El problema económico no es tampoco el principal, ya que las personas que experimentan pobreza, su grado de bienestar es notablemente inferior a los demás.
o Los Adultos Mayores viven estrechamente relacionados con sus familiares manteniéndose vinculados a la sociedad, aunque perciben que son apartados de ella.
o Tanto la salud como la pobreza están vinculadas en ocasiones a la sociedad, por lo tanto hay que mejorar en pensiones, evitar la soledad, etc. logrando incrementar el bienestar de las personas ancianas, de la tercera edad y/o Adultos Mayores.

Otro de los fenómenos que afectan a los Adultos Mayores se puede dividir en dos elementos, los cuales son de gran utilidad para comprender y tratar con ellos al tenerlos presentes al momento de relacionarse con una persona que cursa por este período; estos son:

A) Disminución de la amplitud de percepción sensorial:

Lentamente se genera una limitación del campo de estimulación, se dejan de percibir las impresiones correspondientes a las zonas extremas del sonido y de la visión. Los sonidos más graves y más agudos, los objetos más distantes y cercanos van tornándose borrosos e imperceptibles; esto desemboca en una cierta dureza de oído y un progresivo cansancio visual.

B) Lentitud en los procesos configurativos, asociativos y reactivos:

La velocidad del impulso nervioso disminuye con la edad y hace la atención más lenta, como también los movimientos y respuestas verbales; por esto los Adultos Mayores muchas veces prefieren callarse ante las señales de impaciencia de los jóvenes.

C) Concentración de los intereses, egocentrismo afectivo y mayor vulnerabilidad emocional:

Por esto vemos como muchos datos se escapan de los Adultos Mayores por todo lo anterior afectando a cualquier aprendizaje y progresivamente se renuncia a seguir atentos a los acontecimientos, produciendo que se limiten sus intereses re adecuando sus hábitos y proponiendo tocar o hablar siempre los mismos temas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario